ListadoElemento arquitectónico
Casas Consistoriales (Ayuntamiento)
Ver los puntos de la zonaPMZona Plaza MayorAudioguía
0:00
¿Cómo llegar?
desde mi ubicación actual- Distancia
- —
- Tiempo estimado
- —
Información
Este monumento emblemático se ha visto afectado durante muchos años por una atribución errónea a Jaime Bort. Dicho arquitecto firmó unas condiciones en enero de 1734 que, en realidad, nada tienen que ver con el inmueble definitivamente construido y que trazó años después, en 1759, Felipe Bernardo Mateo. Las obras concluyeron en diciembre de 1762. La idea de cerrar por completo la plaza Mayor con un edificio que dejara por abajo paso con arcos venía de muy atrás, al menos de 1685. Se acordó entonces levantar un mirador con balcón sobre dos arcos, contiguo a las casas del antiguo ayuntamiento. Este corredor conectaría con las casas situadas enfrente, en las que se edificaría una sala de juntas para el verano y otra encima para archivar la documentación de las escribanías. La falta de fondos impidió entonces su realización.
Las trazas de Felipe Bernardo Mateo transformaron radicalmente las de Bort, tanto en la planta como en las secciones y la distribución interior de los espacios. Concibió inicialmente dos arcos, pero luego los transformó en tres, ubicando encima la antesala. En el cuerpo edificado hacia el Júcar dispuso la sala consistorial y dos viviendas situadas encima y debajo, una para el alcaide y mayordomo de propios, y la otra que se alquilaba a particulares. Todo ello llevó aparejada la apertura de dos portadas laterales y la existencia de dos escaleras. El efecto conseguido por Mateo fue muy barroco. Tres arcos en estricta simetría dejan paso al tránsito urbano, primando lo escenográfico y los efectos de contrarios que buscan generar sorpresa en el viandante. De la estrechez de la calle de Alfonso VIII, y tras atravesar la reducida Ante-plaza, la mirada se expande al salir de los arcos por las perspectivas de la plaza Mayor.
La fachada principal, que da a la plaza, es la más notable de toda la arquitectura civil de la ciudad. De sillería, muestra tres plantas en alzado y una división tripartita en cada una de ellas. Sobre los arcos, tres balcones de hermosa traza comparten una barandilla corrida de hierro y quedan señalados por otros tantos escudos aureolados con rocallas: en el centro, el de los Austrias en curiosa paradoja diacrónica; a la izquierda el de la ciudad; y a la derecha el del corregidor Núñez del Nero. En la planta superior, los tres huecos de abajo se desdoblan en seis ventanas. En el coronamiento del hastial destaca el motivo del centro, con una inscripción alusiva al corregidor e intendente general Juan Núñez del Nero y la fecha de 1762.
Mateo López llevó a cabo una intervención menor en 1788-1789.